El día del almuerzo, a la hora acordada nos encontramos en el restaurant elegido.
Nos habíamos visto una sola vez en una reunión llena de gente, pero la charla y el almuerzo fue como si nos conociéramos de siempre. Hablamos de un montón de cosas, nada que tocara directamente el tema situación de vida personal de cada uno, y el tiempo pasó rapidísimo. Cuando miré la hora, tuvimos que salir volando. Me acompañó hasta la puerta de la oficina, y nos despedimos como los mejores amigos.
Desde la oficina, le mandé un mail. Gracias por el almuerzo, lo pasé muy bien! Un beso.
Al rato, me llegó su respuesta. Siento que te conozco de toda la vida, el tiempo voló, al punto de pensar: “Pero si hace 15 minutos que nos sentamos”. Mucho mandar beso, pero al final sólo descontaste 2, bastante amarrete lo tuyo.
No pude dejar de contestarle: Te aviso que el cobrador no pasó!
Y tampoco pude dejar de sentir que algo muy bueno se estaba armando! Hacía mucho que no me sentía así.


“Te aviso que el cobrador no pasó!”
Espectacular, abre todos los caminos…Brisshhaaaanteee…
ja!!! tampoco es cuestión de desandar caminos ya recorridos, no??? siempre pa’delante!
¡Qué lindo sentir esas cosquillitas! (Dejando unos detalles al margen)
Un beso
de que detalles estamos hablando???? lo de la rubia desabrida o la falta de mención de esos temas??
beso
Un buen comienzo o, al menos, prometedor.
Si, totalmente!