La semana siguiente, llamó Juan para ver si nos podíamos ver el sábado.
Yo tenía un compromiso imposible de cambiar, y le propuse en vez vernos el viernes, pero él ya lo tenía ocupado!!! Parece que el universo no conspiraba a favor de nuestro encuentro… qué pena!…quedamos que nos hablábamos para el siguiente fin de de semana… ufff!!! falta una eternidad para el próximo fin de semana!
Al rato, me vuelve a llamar. Había podido arreglar las cosas, y entonces si, nos podíamos ver el viernes. Cena y teatro, si me parecía bien, ese era el programa. Me parecía perfecto, obvio!!!… directamente quedamos en que nos encontrábamos el viernes en la puerta del teatro, y cuando nos depedimos lo dijo bien clarito: Esta vez no te zafás del cobrador!!! … Jaja! claro, lo mismo dijiste la otra vez!


Tiene buena pinta. Nada de histeria, un poco de condimento no está mal, una cita con un buen programa… Lo demás está servido.
Encontrarse para ir a cenar implica vestirse bien, pero lo del teatro ya es una formalidad un poco mayor aunque se trate de una antigüedad, nadie va al teatro en zapatillas excepto que sea un espectáculo de rock.
Un buen comienzo. Me gusta.
Si, todo pinta muy bien…. mi abuela me retrucaría con un “no es oro todo lo que reluce”…
Ah, bueno… Se pone interesante la cosa
Un beso
Si, más que interesante!
beso
Por fin alguien de mi bando que sabe agasajar a una dama.
Todas se quejan que las salidas son un “café chiquito” y cuatro horas de escuchar al caballero.
Sigamos!
Abrazo grande
Ay! Juan… que aburrido suena cuatro horas escuchando al caballero!!! y nada más??????????
un beso
“Se cierra la apuesta”… ¿Por qué me suena a un “¡Noooo va mássss!”?
Seguiré expectante.
Saludos.
Echó a rodar la bola… y ya está en marcha!
Saludos