Llegó el viernes, y tal como habíamos quedado, nos encontramos en la puerta del teatro.
Nos saludamos como muy buenos amigos, y me preguntó si ya que faltaba poco más de una hora y media para la función, si quería que cenáramos antes. Le dije que si.
En la esquina había un restaurant, todavía era bastante temprano y encontramos lugar fácilmente.
Pidió el vino… te gusta el Malbec?…. me gusta todo, le respondí, y después pedimos los platos.
Mientras esperábamos, me quiso aclarar su situación. Estaba en un impasse con la rubia desabrida, y no sabía que iba a pasar. Estaba harto de algunas situaciones, confundido con otras, cansado de algunas actitudes, y todo eso los había llevado a decidir tomarse un tiempo. Hablamos de las relaciones en general, de lo difícil que se hacía a veces, de la rutina, de las cosas de cada uno, de cuánto se podía o debía tolerar… si era necesario llegar a tener que tolerar cosas, de los deseos propios dentro de una pareja, de sus parejas y de las mías, de nuestras expectativas en general. Se sentía muy bien en ese impasse, pero quería aclararme que él no estaba para pensar en “nada“. Como no quería generar expectativas, lo dejaba aclarado. Si yo aceptaba ese juego, lo íbamos a pasar muy bien. Si no lo aceptaba, seguíamos siendo los mejores amigos, y todo bien, él entendería.
Ya sabía que lo que fuera que había pasado entre ellos era muy reciente, y yo tenía muy claro que no podía esperar nada más que vivir ese buen momento.
Juego con las negras, le dije.
No esperaba otra cosa de vos! me respondió, con una sonrisa cómplice.
Terminamos de cenar, y nos fuimos para el teatro. En el medio de la función, me tomó la mano, y así nos quedamos hasta que se encendieron las luces. Caminamos hasta el auto, comentando la obra, y cuando estábamos dentro, se dio vuelta hacia mi, y me besó. Suave, intenso, largo… ¿preludio de una buena noche’… por favor, pensé, no pares!!!!
¿El café lo tomamos en casa?
Dale!


¿Solo un café?
te parece???? solo un café???
Es un buen comienzo. Presumo que lo habrán pasado de puta madre
Un hombre franco. Me gusta. Comparto el estilo.
¡Venga nena! Con todo para adelante y disfrutar… un hombre directo siempre se disfruta suave, intenso y largo! saludos.
Que beso. Que beso. ¿Por qué a uno no le pasan esas cosas? Caeré en lugares comunes, demasiado para mi gusto, pero: ¿Dónde se consigue uno de esos hombre?
Y que paso despues???
Hola! quisiera saber porque dejaste de escribir, nos quedo la historia por la mitad…