Parece que hubiera pasado una eternidad desde aquella noche, cuando después del teatro nos fuimos para la casa de Juan. ¿Será como dice mi amiga La Viajera, la gente feliz no tiene blog?
El beso fue un anticipo de lo que sería la noche entera, y por primera vez en mucho tiempo, sentí que todo se estaba poniendo en orden otra vez.
Hicimos un recorrido por las bebidas que tenía, y elegí un Bailey… a Juan no le gustaban mucho los licores y se sirvió otra cosa. Seguimos un buen rato charlando, mientras puso música, y nos sentamos a ver unas fotos que tenía en la computadora. Cuando los dos habíamos terminado las copas, se levantó, me tomó de la mano y me acercó hasta él. Me besó. De a poco, sin dejar de besarnos empezó a sacarme la ropa, y como si fuera un juego, fuimos sacándonos de a una por vez… una me sacaba él, otra le sacaba yo, despacio, y con cada parte que íbamos liberando los besos y las caricias se hacían más intensas. Lo acaricié por debajo de su ropa interior, y al contacto de mi mano fría, lo sentí estremecerse. Me agaché delante de él, y lo besé, mucho y suave, hasta que me tiró hacia arriba, voló el resto de ropa que teníamos y llevándome de la mano, me guió hasta el dormitorio.
Me dio vuelta y me empujó hasta quedar acostada boca abajo… y me entregué! Cerré los ojos, escuché la música y sentí los labios de Juan recorriéndome toda desde la nuca bajando por mi espalda, y más… hasta sentir que entre sus manos y sus labios, con una habilidad impresionante, como si supiera de antemano y exactamente como y donde me daba más placer a mi, me empezó a besar.
Lo que siguió fue especial, sin necesidad de pedirme permiso, sin necesidad de hablar, tan solo de sentir que estábamos en una misma sintonía y que podía relajarme y confiar en él, lo dejé hacer. Le respondí, lo animé, lo acompañé y lo disfruté. Le devolví todo el placer que me dio, y a mi turno lo sentí gemir, entregarse y terminar, desplomándose arriba de mi espalda, y así nos quedamos un largo rato, mientras me susurraba al oído y me besaba la nuca. Después, abrazados, hablamos mucho, recostada sobre su hombro, sintiendo su mano acariciando mi espalda, yo deseaba que esa noche, por favor!!!! no terminara nunca. Volvimos a hacer el amor, y cerca de las seis de la mañana, le dije que debería ir yéndome. No quería irme, pero muy a mi pesar, no podía dejar de volver a mi casa.
No sé si habría contado con que me iba a quedar a dormir, lo propuso pero le dije que no. De a poco, con pocas ganas, nos fuimos vistiendo, entre beso y beso y más caricias, y una hora después me dejó en la puerta de mi casa.
Increíble noche, tanto placer compartido… sentir como que nos conocíamos de siempre. Me tiré en la cama, y reviví cada momento. Me pregunté si él habría sentido todo tanto como yo. Tan fuerte, tan intenso, tan atrevido, tan que quiero más!
De la rubia desabrida, no volvimos a hablar el resto de la noche.
Fuimos Juan, el placer y yo. Nada más.


¡Qué noche! Ojalá sea la primera de muchas así
Un beso
mmmm Viajera!!! la gente feliz no tiene blog… y acá estoy otra vez escribiendo!
Pero, si, que noche!!! Quiero más!
Beso
Hay mucho quejoso en el mundo de los blogs. Pero a vos se te lee muy feliz. ¡Es lindo leer que alguien la está pasando bien!
si!! más que bien.
Muy buena experiencia. Al menos fue gratificante. Eso sí, como crítica debo resaltar que hay algunos vicios en el texto del orden de “la alharaca de la vaca de humahuaca” que le quitan melodía al contenido. Gerundios “ando”, “endo”,
“Una hora después me dejaba en la puerta…” podría haberse escrito “Una hora después me dejó en la puerta..” pues la acción finalizó y ya es pasada. El Pretérito Imperfecto no debería usarse literariamente. Te lo dice alguien que debería haber corregido 40 escritos.
Ay! Profe, si estoy recordando “esa ” noche , creo que se me deberían perdonar los vicios en el texto…. el recuerdo ya lo justifica… la cabeza está en otra parte!
Me deja corregirlo, porfis, profe, y despues me dice que le parece? A modo de defensa, le cuento que no es literarura, estaba contando lo que me pasó!
En la narrativa, es saber si podes trasmitir lo que escribís, no importa tanto como, si no que las sensaciones se vivan igual. Y lo has logrado, hace muy poco que te sigo, y me gustan tus escritos . Un beso.
Todos los gauchos ahí leyéndome???
Cuantos son?
Besos para ustedes!!!
Es uno solo, nada mas que hincha de San Lorenzo. Un beso.
Ah! me quedo más tranquila… sino era como que se me venía el malón!
un beso
Muchas veces los árboles no dejan ver el bosque. Yo francamente me quedo con el contenido y prefiero no ser tan escrupuloso con el continente, y su gerundio de más o de menos …
Y por cierto, excelente contenido y excelente, la par que envidiable, noche …
gracias por tus palabras!!! y si , esa noche si, fue enviable!!!
Beso